Alrededores
Los alrededores del pueblo nos ofrecen paisajes de gran belleza. El río Duero deja a su paso una vegetación que cambia sus colores según la época del año que la visitemos.
De los verdes vivos de las hojas de los árboles en primavera a los tonos pálidos y amarillentos del otoño podemos disfrutar de toda una gama siempre en cambio.
Los campos de cereal en verano ponen un contrapunto a la variada arboleda y vegetación característica de la ribera, y los viñedos cargados de racimos nos avisan del final de la cosecha.